Le dejo a mi asistente, que ya se fue porque le dije "hoy trabajaste mucho asi que merecés irte diez minutos antes", una notita en su escritorio con una lista de tareas que tiene que hacer mañana. Todas las tareas que le encargo son las que no me gustan a mi porque me conducen al suicidio, o porque me dan fiaca o me resultan soporíferas.
Termino la notita con un delicado pero jolgorioso "Feliz viernes".
Termino la notita con un delicado pero jolgorioso "Feliz viernes".


