Pese a mis reservas en el ambiente político, no puedo dejar de contarles (por si no se enteraron), que ayer fue el cumpleaños de nuestra señora presidente.
Tal vez para ustedes haya sido un día mas en la vida, como también lo fue para mi. Pero tienen que entender, y aquí pido especial atención, que para el señor que vive conmigo ayer fue un día sumamente importante.
Porque ayer, justamente, tuvo una reunión en la Quinta de Olivos, y al finalizar la reunión fue con su amigo a desearle feliz cumpleaños a la presidente, le dio un besito y le regaló lo que seguramente para Cristina sea el obsequio del año (o, tal vez, de su vida): su película.
Y sí, se cae de maduro, aunque en la foto no se vea, mi querido estaba en ojotas.

