"Me da una bronca tremenda cuando la gente dice andéen caballo. No se dice andéen caballo. Está mal dicho. Se dice andéa caballo. ¿Cómo van a decir andé en caballo? A caballo, andé a caballo. Mirá que hay gente bruta. Andé en caballo, por favor..."
"Cuando todavía era muy chica, mi tía viajó a Japón, y cuando volvió me trajo de regalo una Kodak Instamatic con estuche de cuero. Creo que ese fue el principio. El regalo vino con dos rollos que se acabaron enseguida, pero no me di por enterada y seguí durante mucho tiempo sacando fotos por el gusto de hacer click".
Estar ebria un viernes a las 15:38 puede significar, de buenas a primeras, que sos una alcohólica sin remedio y que te vas a morir sola, rodeada de gatos, con un vaso de whisky roto en la cabeza.
O también puede significar que tu jefa te vio medio bajón, y decidió invitarte a un asado para levantarte el ánimo y festejarte el cumpleaños atrasado. Y que para hacerte reír, te dijo, sin anestesia y alzando una copa de vino: "El problema es que los hombres son una especie independiente. Están ahí, en el límite, un pasito mas y ya son del bando de los monos". Y que vos, a pesar de todo, a pesar de no haber creído en esas palabras, a pesar de estar bajón y sentir que estás vieja y te vas a morir sola con un vaso de vidrio roto en la cabeza, igual te hayas cagado de la risa.
En fin, mientras volvía a la oficina, se me vino a la cabeza Xuxa. Cuando era chica Xuxa era topísima, tenía su show en el canal de las pelotas, y al final de cada programa miraba a cámara y saludaba a la gente que la miraba del otro lado de la pantalla. Y yo, que era rubia (con eso intento justificar todas las estupideces que hacía de pequeña), la miraba y pensaba "La puta che, ésta mina me está hablando a mi". Y algunas veces, lo confieso, hasta lloré de la emoción.
Guarda con los indios del video, por favor. No tienen desperdicio. La poca garra y entusiasmo que le pusieron al tema musical no tiene precedentes. Y atenti, especialmente, al festivo trencito humano que se forma sobre el final.
Ayer mi jefa me pasó el primer armado de la última película que hicimos en la productora, y que ella dirigió. Se supone que es una comedia. Se supone que en una comedia hay chistes. Se supone que ante esos chistes, uno ríe.
Bueno. No encontré chistes. No me reí ni una vez.
Recién llama mi jefa.
Jefa: ¿Pudiste ver la película? M: Sí, claro. Jefa: ¿Y qué te pareció? M: ... Jefa: Dejá dejá. No me adelantes nada. Voy para allá y me contás en persona.
Hoy voy a la oficina de la tontita, y la veo muy concentrada, con una pila gigante de papeles y una de esas calculadoras con papel (siempre fue el sueño de mi vida tener una).
M Che "tontita" (reemplazar por el nombre que mas les guste), ¿cómo se maneja la cafetera?
Tontita ¿No sabés manejar una cafetera?
M (tragame tierra) ...
Tontita (riendo a carcajadas) ¡Qué tonta!
Resultado: hace dos horas que estoy encerrada en mi oficina y no quiero salir porque me da vergüenza. ¿Podré echarle la culpa a la depresión?
Madre: Bueno, entonces tengo que ver si es que la prótesis de la silicona se pinchó o si hay algo mas grave.
Jefa: ¡Ay, mamá! ¡Tenés los mismos problemas que los travestis!
2. Jefa entra a mi oficina
Jefa: M, me echaron de la otra oficina porque tengo olor asi que vengo a apestar acá. De paso hago te ayudo a que aceleres el trabajo y te vayas mas temprano.
Además, cada vez que algo le sale bien, hace un "Baile ganador". ¿No es adorable?
Pequeña recomendación
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Amy York Rubin es directora, productora y guionista. Trabajó en todo tipo
de medios: publicidad, política, música, ficción. ¿Por qué estoy acá
escribiendo ...