jueves, 12 de marzo de 2009

4 boludeces al hilo

Y guarda que si sigo trabajando tanto la inspiración se me va al ocote.
  • Nunca en mi vida vi algo tan triste como la transmisión televisiva del carnaval de Gualeguaychú conducida por Iván de Pineda.
  • Explicame por favor en qué momento decidí que era una buena idea calzarme unos pantalones blancos en un día lluvioso. Malditas sean las baldosas flojas.
  • Nota mental: aflojarle urgente a los hidratos de carbono.
  • Lo que te decía el otro día: fijate la hora que es. ¿Viste? Bueno, el señor que vive conmigo me está reclamando la cena.

martes, 10 de marzo de 2009

Doña Petrona

A veces sucede que tipo nueve y media de la noche, me agarran unas ganas incontrolables de amasar.

Las veces que sucede eso, tipo once de la noche, cuando tengo un hambre animal, la cocina (y las manos, el pelo, la cara, la ropa, etc.) llena de harina, el horno prendido y ardiendo, y las tarteletas a medio hacer, me agarran unas ganas incontrolables de autoflagelarme con el palo de amasar.

domingo, 8 de marzo de 2009

Una voz en el teléfono II

Pasada la medianoche, cuando en muchos hogares la gente empieza a acomodar la almohada para dormir plácidamente, el señor que vive conmigo reclama la cena.

Así estábamos el jueves pasado, comiendo pollo con las manos en la cama, tomando vino y mirando Family Guy.

Teléfono.

El pulso se me aceleró en el primer ring, y supe que el miedo que yo creía superado por el llamado de la semana anterior, seguía latente en mi, y se triplicaba en cada ring. Miré al señor que vive conmigo (que sabía del incidente y todavía no comprendía qué era lo que me había causado miedo), pero estaba muy concentrado en la pata de pollo. Me levanté, hice la señal de la cruz, y corrí a buscar el teléfono.

M (temblando)
Hola

Una voz en el teléfono
Hola bombón, ¿te acordás de mi?
¿Ya sabés quién soy?

Me desplomé en el sillón como el día que me dijeron que Papá Noel no existía.

Una voz en el teléfono
¿Pensaste en mi en estos días?

M
Decime quién carajo sos.

El señor que vive conmigo se había levantado y estaba parado al lado mio, haciéndome unas señas rarísimas que supuestamente indicaban que le diera el aparato. Como yo no lo comprendía no le daba nada, hasta que se hartó de mi inoperancia y puso el aparato en altavoz.

El señor que vive conmigo
¿Quién sos, pelotudo?

Una voz en el teléfono
¿Quién habla?

El señor que vive conmigo
Pero por qué no te dejás de joder, boludo.

Una voz en el teléfono
¿Quién habla?
Pasame con Daniela por favor.

El señor que vive conmigo y yo nos miramos unos segundos. Yo no sabía si ponerme a llorar o tirarme al piso a reirme como una hiena enloquecida.

M
Che tarado, ¿vos sabés que ésta no es la casa de Daniela?

Una voz en el teléfono
Ehhh…

M
Así que si querés hablar con Daniela,
la llamas a ella, y no a mi, boludazo.

Una voz en el teléfono
¿Daniela? ¿Sos vos?
¿Me estás haciendo una joda?

El señor que vive conmigo
Pero mirá que sos idiota, eh.
Este no es el teléfono de Daniela.
Igual te voy a dar un consejo:
Si querés conquistar a Daniela, mandale
un mail o llamala en un horario prudente
(keyword de señor mayor: prudente)

Una voz en el teléfono
Bueno, che, disculpá.
No sé qué teléfono me pasaron.
Disculpá, posta, no fue a propósito.

M
Pelotudo.

Y le cortamos. Nos volvimos a la cama a seguir comiendo pollo con las manos, pero al rato yo seguía pensando: ¿Este pobre chico realmente pensaba conquistar una chica con ese método tan de infradotado?

miércoles, 4 de marzo de 2009

Laburante

Estoy tratando de encontrar una manera fina y elegante para decir que estoy hasta las tetas de laburo. Pero no me sale (y aparte ni tiempo para pensar tengo), así que:

Estoy hasta las tetas de laburo.

No esperen nada de mi en estos días. Se agradece la paciencia y el amor.

lunes, 2 de marzo de 2009

Exceso

Todo bien con el calor, pero que el chino del lavadero me atienda en cuero me parece demasiado.

Querida Susana

Llamate al silencio.

Gracias.

Yegüitas

V
Y bueno, nada, la cosa es que mañana me lo
encuentro, pero nada, no va a pasar nada.
Porque me estoy por ir y no da dejar algo
empezado, ni siquiera una despedida.
Porque al fin y al cabo nosotros hace varios
meses que terminamos, después de un montón
de años de noviazgo. Y el encuentro de mañana
es sólo para saber de nuestras vidas, y nada mas.
Ni en pedo me acuesto con el porque sería confuso.
Aparte pasado mañana me voy y no vuelvo en seis
meses. No da.
Voy a ver si necesitan algo por allá...

G
Sí, andá. Todo bien.

5 segundos de silencio después.

M. (Una Ramera)
Se lo va a rencotra garchar, ¿no?

G
Uf, obvio.
Se cae de maduro.