viernes, 16 de julio de 2010

Una ramera y el deporte I

El primer intento de mi madre por hacerme un ser social fue enviarme a gimnasia artísica a Velez. Yo tenía cinco años y no hablaba. Era mas parecida a una planta con piernas y pelusita rubia en la cabeza que a una persona. Tímida hasta el hartazgo. Antipática hasta lo inhumano.

La primera clase de gimnasia artísica fue una pesadilla. Había niñas con las que había que conversar. Había profesoras que sonreían sin parar y hablaban con tono de maestra jardinera. Uno de los primeros ejercicios fue: caminar por una barra y al llegar al extremo estirar las manitas y agarrarse de unas argollas parecidas a la de los subtes.

Yo caminé por la barra, temblorosa, y al llegar al extremo estiré mis bracitos flaquitos y salté. Le erré a las argollas, caí a la colchoneta, me partí el labio, y me largué a llorar. No volví nunca mas.

Hay secuelas de la experiencia: jamás, viajando en tren o subte, pude sostenerme de las argollas esas. Me dan impresión.

14 comentarios:

Claudio G. Alvarez Tomasello dijo...

Bienvenida!
Bah, re-bienvenida.
Chisme:
Tu amigo Mariano te mencionó como Maruja. De no creer. Espero que la venganza sea terrible.

la secretaria dijo...

te quiero M, pero por relatos así te amo toda
muá muá

eltauromquico dijo...

Las primeras impresiones en la infancia influyen bastante, pero como ya eres mayorcita me imagino que habras vencido o venceras ese temor. Casi todos hemos pasado esa prueba.

un beso

Pepita Pistolera dijo...

Te traumaron las argollas.

Margarita dijo...

Tengo la misma relación con el deporte mi mamá de pequeña me llevó a Patín, Danza, Tenis, Basquet, Aerobics, de todo nada me gustaba.
Con las argollas no tengo problema pero nunca pude pasar de un lado a otro del trepador de la plaza.

Miss Bgui dijo...

No se puede creer la ternura que me causa esta boludita linda.
Que barbaridá.


Besos, querida! Buen finde.

WaitMan dijo...

¿Será que los padres de antes se encaprichaban en hacernos hacer cosas que no nos gustaban?

Yo tengo pésimos recuerdos de mi etapa de polideportista.
Sólo me gustaba el fútbol, pero mi papá insistía en que debía aprender a nadar.

Después de 6 clases, litros de agua tragada y otros tantos litros de lágrimas... el profesor literalmente me devolvió, diciendo que se sentía frustrado.

Mariquita Sanchez de Thompson dijo...

mi mamá tambien me llevo a velez, pero a hacer patin carrera a los 3. a la primera caida me puse a llorar porque me habia raspado la rodilla, que sangraba. vino el profesor y me dijo: pero esa tiene cascarita... es vieja. jajaja maricona como yo sola, tmp volvi.

Tararira dijo...

Menos mal que los hombres no acostumbramos hacer gimnacia de chicos.

¿Mirá si nos pasa algo similar, nos traumamos, y no buscamos meter las manos en las argollas nunca más?

ok, derrapé

Un Simple Blog dijo...

y si...que se te parte sevuelta el labio, y en un subte, puede llegar a ser más traumante todavía.

La Criatura dijo...

ahora entiendo porque a mi vecina le dicen la argolluda...

El gato vagabundo dijo...

No me avergüenza decirlo: yo tambien hice gimnasia deportiva y artistica.

Pero a mi viejo le gustaba mas que jugara al basquet como el, o al futbol, boxeo, karate, guerrila, tacticas de guerra y francotiro.

Se dejó de joder recién cuando le llené la casa de atorrantas...

Andrea dijo...

Igual las argollas del tren y el subte son de temer, hay mas germenes que en los laboratorios!

mandrake el vago dijo...

jajajaja
tb me mandaron a velez(pero no a artística ;) )