jueves, 19 de agosto de 2010

Cosas que te suceden si sos alumno de Puan

1. La profesora, una primeriza mas seria que perro en bote (a la que corregimos varias veces en la clase mientras ella se sonrojaba y pedía disculpas, o decía "Eso es para pensar" cuando no encontraba la respuesta a alguna duda de un alumno), pasa lista y todos "presente", "presente", "presente", hasta que llega a la letra "M" y lee, con seguridad: "¿Marga, Rita?". Silencio. Repite: "¿Marga, Rita?". Silencio. Mira la lista. Sonríe. "Debe estar mal anotada. ¿Alguna Margarita en la sala?". "Presente", dice una vocecita tímida desde el fondo.

2. Irrumpe en el aula un pelilargo con morral. La profesora le da permiso para, además de irrumpir en el aula, interrumpir la clase. Entonces: "Chicos, vengo a venderles mis poemas, para enamorar, para enamorarse, a cambio de unas monedas". Acto seguido reparte unas hojitas blancas de no más de diez centímetros, recortadas con los dientes, ajadas hasta lo irrespetuoso, con unos poemitas que repetían las palabras: soledad, hastío, depresión, cuchillo afilado. Todos tomamos el papelito y lo miramos bien sin saber qué hacer con él. Nunca en mi vida vi tanta gente junta confundida con lo mismo. Una chica, a partir de ahora la olfa de la clase, le dio dos pesos. Dos pesos por una hoja mal recortada con un poema tristísimo impreso en ella. Todo bien con hacerle el aguante al arte pero todo, absolutamente todo, tiene un límite.

La yapa del día: Ayer entró a la clase una chica de elegante jogging color CELESTE y botitas negras de cuero y gamuza. Hay que tener mucho ovario para usar eso eh.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Parame el mundo

¿Gané el premio de Oblogo?

¿¿GANÉ EL PREMIO DE OBLOGO??


¡Pero por el amor de Greyskull!
¡Gané el premio de Oblogo!


(media hora después de hiperventilar por la noticia)

Muchas gracias a todos los que me votaron, y también a los que no votaron ni por mi ni por nadie. Gracias gracias gracias. Posta: si hoy no exploto de alegría es un milagro. Hoy camino y dejo una estela de papel picado detrás mio. Los payasos cantan y bailan y golpean sus platillos y yo tengo una sonrisa tan grande que en cualquier momento se me traba la mandíbula.

¡Gracias!

domingo, 15 de agosto de 2010

Es la última vez que se los pido, posta

En realidad, en el momento en que pedí que me votaran para el premio de Oblogo realmente lo hice casi sin esperanzas y con mucha vergüenza.

Pero ahora, que quedan algunas horas de votación, me entero que estoy entre los DOS mas votados, y como eso me llena de emoción y de esperanza por un mundo mejor, los invito a que pasén por acá y me voten, los que todavía no lo hicieron.

Ayúdenme a ser feliz.

jueves, 5 de agosto de 2010

Las noticias del pasado

Hace algunos días, en el colectivo 151 también llamado el De Lorean del Tercer Mundo, el Info Trans (ese cartelito luminoso que nos distrae a los que no tenemos libro, a los que no podemos dormir, y que siempre tiene una línea de lucecitas quemadas), la noticia destacada era que el gobierno de la ciudad había puesto pantallas gigantes en dos plazas, para ver el mundial.

¿El mundial? ¿Qué mundial?
¿El mundial no terminó?

jueves, 22 de julio de 2010

Qué vergüenza estos favores

Lo voy a decir una vez y solamente una vez y nunca mas porque me da una vergüenza atroz andar pidiendo este tipo de favores: a la derechita del blog, abajo de mi foto de perfil, hay un link a Oblogo, donde pueden votar uno de los posts que salió publicado ahí (el post es de Origen Ramero, ese donde bailaba como una desquiciada un tema de Xuxa y los vecinos me aplaudían) y capaz de los capaces llego al premio del Banco Hipotecario. Es sin compromiso, no prometo nada a cambio del voto, nunca en mi vida les vuelvo a pedir algo como esto.

viernes, 16 de julio de 2010

Una ramera y el deporte I

El primer intento de mi madre por hacerme un ser social fue enviarme a gimnasia artísica a Velez. Yo tenía cinco años y no hablaba. Era mas parecida a una planta con piernas y pelusita rubia en la cabeza que a una persona. Tímida hasta el hartazgo. Antipática hasta lo inhumano.

La primera clase de gimnasia artísica fue una pesadilla. Había niñas con las que había que conversar. Había profesoras que sonreían sin parar y hablaban con tono de maestra jardinera. Uno de los primeros ejercicios fue: caminar por una barra y al llegar al extremo estirar las manitas y agarrarse de unas argollas parecidas a la de los subtes.

Yo caminé por la barra, temblorosa, y al llegar al extremo estiré mis bracitos flaquitos y salté. Le erré a las argollas, caí a la colchoneta, me partí el labio, y me largué a llorar. No volví nunca mas.

Hay secuelas de la experiencia: jamás, viajando en tren o subte, pude sostenerme de las argollas esas. Me dan impresión.

miércoles, 2 de junio de 2010

Consejo

No se podía respirar.

Me corrijo: se podía respirar el aire caliente que salía de la nariz del de al lado. O que salía de las axilas húmedas o el aliento de una boca empastada.
En el colectivo estábamos apretados, transpirados, nerviosos. Con calor. No podíamos movernos ni medio centímetro. Un movimiento en falso podría haber provocado una caída generalizada. El resultado hubiera sido una montaña de cuerpos, todos enredados. Algo desagradable. No entraba nadie mas. Nada ni nadie. Estábamos casi encastrados los unos con los otros. Yo estaba al lado del conductor.

Cuando llegó a la parada, que coincidió con un semáforo en rojo, el colectivero no abrió la puerta: no había manera de abrirla. Le gritaron, los que estaban abajo. Lo putearon. Le dijeron barbaridades sobre la puta que lo parió, la concha de su hermana, la pija corta y su homosexualidad reprimida. El colectivero les contestó "¿no ven que no puedo abrir?". Cuando estaba por arrancar, una chica corrió delante del colectivo. Se paró al lado de la ventanilla del señor. Y golpeó la ventanilla una, dos, tres veces. Y le gritó, con voz histérica, aguda y punzante: "Te voy a denunciar, hijo de puta, ya vas a ver, tomé tu número, ya vas a ver hijo de puta". Y él, dotado de una calma envidiable la miró, y le dijo, sonriente: "¿Pero por qué no te buscás un novio linda? Uno que tenga plata buscate, uno con auto". Y la chica se alejó, sin contestar nada, y nosotros arrancamos.

Yo me reí.