lunes, 9 de noviembre de 2009

La bata y la linterna

Teníamos catorce años y las hormonas en ebullición. Estábamos de vacaciones en Chapadmalal, éramos mi amiga, sus padres, el abuelo paterno, y yo. Compartíamos un pequeño bungalow en un complejo que era como un country del subdesarrollo: tenía una pileta de natación con considerable olor a meo, salón de usos múltiples donde se organizaban bingos familiares y cancha de paddle. Poco nos importaban esos detalles, porque nuestras actividades alternaban entre tomar sol en los peores horarios posibles y mirar chicos quinceañeros que también tenían las hormonas alborotadas. Y mal no nos estaba yendo: para el segundo día ya teníamos un pretendiente cada una, de los mas populares del complejo. Ese miércoles nos invitaron a pasear por los "bosques" a la noche, querían armar una fogata y, por supuesto, "tranzar" con nosotras. Y allí fuimos.

Estábamos cada una semi enredada con el pretendiente correspondiente, cuando abro los ojos y veo a la madre de mi amiga, en bata, con una linterna en la mano, alumbrándonos. Se quedó ahí parada, esperando que su hija se de cuenta finalmente de su presencia, pero mi amiga estaba tan concentrada en otra cosa que ni siquiera la presencia de un extraterrestre le hubiera llamado la atención. Me acerqué, le toqué el hombro una vez, ella hizo un ademán para sacarme de encima, volví a tocarla, volvió a intentar sacarme de encima, hasta que le dije al oído: "Tu vieja, en bata, con linterna, atrás nuestro". Y ahí, cuando su hija se desenredó del pretendiente, la madre se acercó a nosotras y dijo con voz firme: "Es un poquito tarde para que estén acá, vayan YA a la cabaña, y olvídense de los paseos nocturnos".

Al día siguiente no queríamos salir de la habitación, suficiente quemo habíamos sufrido la noche anterior como para que en la pileta todos se burlaran de nosotras. Pero el día estaba precioso, y teníamos que mantener el bronceado giordanesco que habíamos obtenido, asi que armamos el bolsito, y fuimos a la pile. Nos sorprendimos cuando nuestros pretendientes se acercaron a nosotras como si nada hubiera ocurrido la noche anterior, y nos invitaron nuevamente a enredarnos, esta vez en la playa.

Llegada la noche, teníamos miedo. Ya habíamos sido incendiadas y perdonadas una vez, pero no creíamos que dos veces nuestros pretendientes soportaran una señora en bata alumbrándolos en medio de la noche. Asi que tomamos medidas drásticas. Cuando todos se durmieron, nos levantamos de la cama sigilosamente, agarramos las llaves de la cabaña, dejamos encerrada a toda la familia y nos fuimos a darle rienda suelta a nuestras hormonas enloquecidas. En medio del disfrute, cuando menos lo esperábamos, la bata y la linterna dijeron presente: habían salido por la ventana del bungalow. Al día siguiente, no salimos de la habitación. Al otro, tampoco.

15 comentarios:

ger dijo...

JAJAJAJA, qué mala suerte!
la vieja tenía insomnio o algo

Inti dijo...

jaaaaa que vieja cuida che, mi madre era igual, que verguenzaaa

mariana dijo...

Ahhhhjajajajaja jódanse.
Un amigo me diria "pu ti ta" :P

Besos!

YZ dijo...

pero como no le sacaron las pilas a esa linterna del orto!!!!

El gato vagabundo dijo...

¡Que fierro esa vieja!

Yo, en su lugar, les hubiera dejado el culo para milanesas a patadas...

Y lo digo ahora que soy padre.

LeO dijo...

Por casualidad esto sucedió en RCT?

De ser así, tendría que hablar seriamente con mi concubina, la cual a esa edad frecuentaba lo que me vengo a enterar era un vil antro de la perdición...

Lulú dijo...

Nooooo! Que horror!!!! La tendrían que haber atado a la para de la cama a la madre de tu amiga
De todos modos, que lindas que eran esas épocas de “inocente” franeleo :p

BBSampler dijo...

Y en que termino la historia???

Mate CD dijo...

jajaja
seguidora la bata... qué lo tiró

M. (Una Ramera) dijo...

ger: malísima suerte

inti: mi vieja era peor, ya contaré las cosas que me hizo!

mariana: putísimas!

yz: cuánta razón! éramos jóvenes y boludas!

gato: dejá a tus hijos en paz!!

leo: no me acuerdo el nombre, pero si tu concu iba por esos lados...

lulú: épocas en las que si uno no te daba bola enseguida te agarrabas a otro sin derramar lágrimas en el medio!! her-mo-so

bbsampler: ahí terminó la historia!

mate: perseverante la vieja!

besos!

la secretaria dijo...

jajajaja
que bueno esto!!!
ajajajajaj, no me pasó algo tan parecido pero ser pescados por padres propios o ajenos me dio un tremendo escalofizzen por la juventud universal

Andre dijo...

uff que bajon!!!! yo pase peores, creeme!

Claudio Gabriel Tomasello dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Claudio Gabriel Tomasello dijo...

M, genio y figura!!!! JIJIJIJIJI

el_iluso_careta dijo...

tendrían que haber seguido intentando cagonas!!!! rejuassss