Mi ignorancia respecto de los gendarmes es mayúscula. No entiendo para qué sirven. Siempre me pregunté qué hacían. Los veía solo como personitas del interior con tonada divertida que pintaban cercos y rejas de color blanco prolijo. Y eran amables hasta el cansancio. Pero estaba equivocada.
Cuando hoy por la mañana los vi en medio del barrio, a 50 mts. mio, pensé que estaban haciendo una recorrida para juntar fondos o vender alguna rifa de cantimploras o trajes camuflados. Los vi inofensivos, como en general son los gendarmes, así que caminé hacia ellos sin problemas. Cuando estaba cruzando la calle vi que me observaban atentamente. No sabía si gustaban de mi o querían preguntarme algo.
Inflé el pecho y respondí orgullosa que sí. Mi madre siempre me dijo que saliera con el documento por si me ocurría algún imprevisto. Estaba siendo una excelente hija. Pensé en contárselo a la noche.
Mientras lo buscaba pensaba que debía sumar una tarea a la lista de actividades que hacen los gendarmes: pintan cercos y piden documentos. Se lo entregué al gendarme que parecía estar al mando.
Pintan cercos, piden documentos, no saben matemática.
Extendí mi mano para que me devolviera el DNI, pero el gendarme abrió el bolsillo de su pantalón cargo y se lo guardó. Sin darme tiempo a reaccionar, dijo:
Así fue que comenzó mi viernes allanado. Fueron diez horas ininterrumpidas de mirar cómo revisaban carpetas, habitaciones, cajas fuertes, fotos, cuadros y perros. Me debatí toda la tarde en la inocencia o culpabilidad de la imputada.
Pero eso se los dejo para la próxima.
Cuando hoy por la mañana los vi en medio del barrio, a 50 mts. mio, pensé que estaban haciendo una recorrida para juntar fondos o vender alguna rifa de cantimploras o trajes camuflados. Los vi inofensivos, como en general son los gendarmes, así que caminé hacia ellos sin problemas. Cuando estaba cruzando la calle vi que me observaban atentamente. No sabía si gustaban de mi o querían preguntarme algo.
Gendarme
Señorita, ¿tiene su documento encima?
Señorita, ¿tiene su documento encima?
Inflé el pecho y respondí orgullosa que sí. Mi madre siempre me dijo que saliera con el documento por si me ocurría algún imprevisto. Estaba siendo una excelente hija. Pensé en contárselo a la noche.
Mientras lo buscaba pensaba que debía sumar una tarea a la lista de actividades que hacen los gendarmes: pintan cercos y piden documentos. Se lo entregué al gendarme que parecía estar al mando.
Gendarme
¿83?
Ramera inflada
Sí.
Gendarme canchero
Tiene 26 años.
Ramera irónica
No, 24.
¿83?
Ramera inflada
Sí.
Gendarme canchero
Tiene 26 años.
Ramera irónica
No, 24.
Pintan cercos, piden documentos, no saben matemática.
Extendí mi mano para que me devolviera el DNI, pero el gendarme abrió el bolsillo de su pantalón cargo y se lo guardó. Sin darme tiempo a reaccionar, dijo:
Gendarme
Va a tener que acompañarnos.
Tenemos que hacer un allanamiento y usted va a ser testigo.
Ramera cobarde
¿Me puedo negar?
Tengo que ir a trabajar
Gendarme vengador
Si se niega la llevo detenida.
Va a tener que acompañarnos.
Tenemos que hacer un allanamiento y usted va a ser testigo.
Ramera cobarde
¿Me puedo negar?
Tengo que ir a trabajar
Gendarme vengador
Si se niega la llevo detenida.
Así fue que comenzó mi viernes allanado. Fueron diez horas ininterrumpidas de mirar cómo revisaban carpetas, habitaciones, cajas fuertes, fotos, cuadros y perros. Me debatí toda la tarde en la inocencia o culpabilidad de la imputada.
Pero eso se los dejo para la próxima.


