jueves, 22 de enero de 2009

La Revancha I


Desde pequeña, tuve un oscuro deseo que pocas veces he revelado. La motivación que me hacía vivir cada día, era ser famosa. O no. Yo no quería ser famosa: yo quería ser Susana Giménez.

Amparada en la intimidad de mi habitación, me ponía un vestido de fiesta, me calzaba los zapatos de taco, me maquillaba como un payaso con Parkinson y daba rienda suelta a mi escaso talento musical y danzarín. Ensayaba poses de diva, hacía puchero frente al espejo y bailaba cada tema musical como si se me estuviera yendo el alma en esos minutos.

Algunos años más tarde, la vida me enseñó que las estrellas no son tímidas. Comprendí, entonces, que yo no daba con el target de diva que reinaba en el mundo. No sin frustración, renuncié a mi deseo de ser famosa, y me convertí en montajista y especialista en post producción. Sin embargo, frente a la camarita de la computadora, o al espejo del cuarto, sigo practicando poses de estrella mundial.

Pero hoy puedo jugarme la revancha. Las vueltas de la vida me dieron el beneficio de demostrar que puedo ser una ignota diva en medio de una megafiesta.

No me pregunten cómo fue (porque no registré el acontecimiento), pero estoy invitada a Mar del Plata, para asistir al SoBe Live Festival, un evento súper en el que se presentará el energizante SoBe Rush, que Quilmes está trayendo a la Argentina. Hay cientos de invitados (entre los cuales hay farándula argentina), música en vivo (por ejemplo va a estar Ratatat, que parece que la viene rompiendo), DJ' s varios (una tocaya mia, lo cual es buen indicio) , y espectáculos varios.

Ya preparé un vestido hermoso pero incomodísimo, y unos tacos de diez centímetros para ir a hacer las poses de diva que ensayé toda la vida. Van a estar presentes bloggers conocidísimos como Conz, Capitán Intriga (mi ídolo nacional) y Fabio. Con algunas latitas de energizante encima, creo que hasta puedo causarles una buena impresión. Agradezco a TercerClick y a Zanoni por haberme ayudado a recuperar la esperanza perdida.

El señor que vive conmigo lanzó dos dardos que me dolieron en lo más profundo de mis entrañas: “Seguro te caés delante de alguien conocido” y “Te apuesto que te volcás todo el energizante en el vestido”. Crucen los dedos para que no sucedan esas cosas.

Yo, con que no se me escape una teta, estoy más que conforme. Creo que soy capaz. Pero el lunes les cuento cómo me fue.

Problemín

Estoy de vacaciones.

Son las siete y media.

Acabo delevantarme para ir a yoga.

¿Qué carajo me está pasando?

¿Voy a sobrevivir?

Ayudenme. Gracias.

lunes, 19 de enero de 2009

Estimada comunidad de cucarachas

Con cierto desgano he aceptado compartir mi patio con ustedes, he dejado que caminen tranquilas entre las plantas y he permitido que me saquen el hipo con un susto de cuando en vez.

Ya no les grito como una frenética cuando las veo, ni me subo arriba de una silla hasta que el señor que vive conmigo las aplaste. A veces ni siquiera las piso. Las saco con la escoba y las dejo en libertad, para que se vayan a su hogar, dentro de las rejillas del mio. Incluso, la última vez que vino el fumigador, procuré no estar presente para no volver a envenenarlas y matarlas como si fueran una peste.

Me he portado bien con ustedes. He aprendido a convivir con su presencia, y no me quejo de sus múltiples apariciones en los lugares más inhóspitos de mi morada.

Pero hoy siento que me han defraudado. Hoy me siento traicionada. Porque una les da la mano, y ustedes se toman hasta el hombro. Porque me parece un descaro, una falta de respeto y de consideración, luego de todo lo que yo hecho por ustedes, queridas room mates, que ustedes, sin un ápice de vergüenza, se metan en mis zapatos.

Sépanlo, me traicionaron. Y en el hogar Ramero, la traición se paga con esa baba blanca que les sale cuando las aplasto. Cuídense.

Atentamente, M. (Una Ramera)

miércoles, 14 de enero de 2009

Querida gata barata

Yo sé que no vas a leer esto. No lo vas a leer porque ni siquiera sabés que existe. No tenés idea, como tampoco tenés idea de lo que te voy a decir.

Porque lo que quiero decirte, a vos ahora te parecerá una estupidez. Pero para mi, fue el trofeo de una guerra ganada, un trofeo que me acompañó todos estos años y que me recordó, cada vez que estaba a punto de caer, que yo también podía ganar.

Ojalá alguna vez en tu nimia vida entres acá de casualidad y te encuentres con mi foto retocada y, no sé, tal vez por las cejas, me reconozcas, te des cuenta quién soy y leas lo que tengo para decirte. Ojalá ese día llores como me hiciste llorar tantas veces.

A vos, que me robaste todos los chicos entre los quince y los dieciocho. A vos, gata barata, que ibas a moverle el ojete al chico que te decía que me gustaba un minuto después que te lo dijera. A vos, que me robaste el apodo, que me robaste descaradamente amigas inventando chismes que ni siquiera vos terminabas de encontrar verosímiles. A vos, que siempre terminabas boca a boca con el chico de mis sueños. A vos, queridísima gata barata, te digo que la única persona de la que te enamoraste, la única que miraste con ojos vidriosos, la única que te hizo aparecer mariposas en tu panza chata y perfecta, a vos te digo que el día que te pusiste de novia con el, ese mismo día, a metros tuyos, mientras te mirabas en el espejo del baño del boliche, en ese instante en que solo confirmabas lo perfecta y dichosa que eras, en ese segundo en que te sentiste tan plena y afortunada, en ese mismo segundo, el me declaraba su amor incondicional.

domingo, 11 de enero de 2009

Tres observaciones sobre el viaje en micro

1. ¿Quién decide qué poner en la bandejita de comida del micro? ¿A quién tengo que aporrear por ese diminuto sanguchito de sobras de pollo añejado y esa minúscula porción de pasta frola hecha con mermelada de frutillas?

2. Doña Rosa. El asiento del micro cama es diez centímetros más grande que el semi cama y te lo cobran un 50% más. No conviene.

3. Siempre me tocan las películas que pasarían un domingo a las tres de la tarde por canal 9 (sale mucho: adolescente embarazada, juicio, violación, abuso sexual, madre soltera, padre choborra y la infaltable inscirpición “Basado en hechos reales”). Al margen, la última vez que viajé en micro todavía pasaban VHS.

jueves, 8 de enero de 2009

Día modelo. Vacaciones Rameras

10 hs. Me levanto. No es el aire de las sierras lo que me hace abrir los ojos: el señor que vive conmigo ronca como loco.

10: 15 hs. Preparo el mate. Se me cae la pava al piso. Los señores y señoritas que duermen enroscados en el living cocina comedor se despiertan y me putean.

10: 30 hs. Bajo al quincho con el mate. Ahí me esperan mis suegros con un kilo y medio de criollos, manteca, dulce casero, jugo de naranja recién exprimido y ganas de charlar. Muchas.

10: 50 hs. Sigo atragantada con criollos.

11:10 hs. Bajan todos los demás. Comenzamos la charla nuestra de cada día vacacional: qué calor, vamos a la pileta, mejor al río, para qué termino el criollo, bancá que voy al baño. El señor que vive conmigo, que además de todo es un macho de ley, se calza unos Wrangler de los ´90, se roba mis lentes de sol, toma la motosierra y encara hacia el terreno para cortar árboles.

12 hs. Comienza el torneo de Clorogol. Jugamos singles. Pierdo.

12: 10 hs. El señor que vive conmigo vuelve derrotado: la cadena de la motosierra se ha salido y solo pudo cortar un árbol de los treinta y cinco que hay que sacar.

13 hs. Sigo perdiendo al Clorogol. Cuando se están por armar los equipos para los dobles, se me pide una cerveza. Me quedo sin equipo. Oficio de árbitro, pero como no me sé todas las reglas, cobro lo que se me canta.

14 hs. Hambre. Sale picada. Se planifica el almuerzo. Asado.

15 hs. Mates con criollos. Hay que comprar carbón. Me hago la boluda mientras empiezo a batir el cubilete para empezar una Generala. Ofrezco ferné y desaparezco en la cocina.

16 hs. En la Generala soy IMBATIBLE.

17: 30 hs. Comemos asado.

19 hs. Aun con los platos en la mesa, preparamos el mate y guardamos criollos. Salimos para el río.

19: 20 hs. Todos cruzan un vado inocentón para ir a unas piedras hermosas y soleaditas. Me agarra miedo y no voy. Me quedo del otro lado de la costa viendo cómo todos se divierten. 

20: 30 hs. Mientras caminamos al hogar pensamos qué cenar.

21: 30 hs. Tomamos cerveza y ferné. Seguimos pensando qué cenar. Añadimos bondiola y queso a las bebidas.

23 hs. Guiso.

00: 30 hs. Vamos al río. Me dan miedo las calles oscuras. Siento que hay duendes, extraterrestres, viejos locos, gatos malos y el Gauchito Gil.

02 hs. Volvemos al quincho. Alguien propone cerveza. Aceptado. Alguien propone generala. Aceptado. Alguien propone tirarse a la pileta. Se lo trata de pelotudo. Denegado.

04 hs. Nos retiramos a nuestros aposentos. Me acuesto y me quedo dormidísima. El señor que vive conmigo me despierta para mostrarme los músculos que sacó cortando árboles. Caigo rendida a sus pies.

lunes, 5 de enero de 2009

Huéspedes

Hoy por la mañana llegué de mis hermosas aventuras cordobesas. Me recibieron un mensaje de los señores de la interné diciendo que soy una deudora inmunda y que me van a venir a pegar si no pago pronto.

Pero además, cuando llegué a la cocina de casa, me encontré con una para nada grata sorpresa: excremento de rata sobre la mesada. Quisiera morirme en este instante.