viernes, 27 de junio de 2008

El adefesio de la fuente

Existe en Villa Crespo un adefesio propietario de un departamento cualunque.

Existe en el departamento del adefesio un balcón de un metro por cincuenta centímetros.

Existe en el diminuto balcón de Villa Crespo una hermosa y delicada fuente de yeso.

Clásica. Mujer con rulitos cortos, pose seductora, lienzo que atraviesa todo el cuerpo. Un pecho, perfecto él, al descubierto. El cachete derecho de la cola, también perfecto, se deja ver a través del improvisado y sugerente, mas no putón, vestido blanco. Los ojos saltones, mirando al sudeste. La boquita chiquita, sonriente, con algún dientecito, mezcla de ratita y conejo, que asoma por ahí.

Posada sobre una especia de almeja gigante descansa la mujer de yeso, sosteniendo algo así como una bandeja a la altura de los hombros, una bandeja que contiene la nada absoluta, el vacío supremo.

En días festivos, el asefesio que oficia como dueño de la mujer, se enorgullece, enaltece y excita al comenzar el espectáculo.

Una lucecita verde por aquí, otra azul por allá, y una rojiza cenital iluminan a la mujer. A veces le da play al cd de sonidos de la naturaleza, track número cinco, “Misterios del bosque”.

El momento supremo, sublime e inigualable del espectáculo es ese en que el adefesio procede a prender la fuente. Enigmático, carismático y embobado, reúne al rebaño de adefesios para mostrarles lo fino que es su balcón, cuán perfecta de su fuente, cuán perfecto su balcón, su departamento, su vida.

El agua comienza por la espalda de la mujer, cual orina desviada, baja por la bandeja para caer finalmente en la almeja gigante. Así sucesivamente. Así hasta el infinito. Así de perfecto es el recorrido. Así de perfecta es la mujer. Así de perfecto es el show.

Ahora, frente a ese espectáculo, yo me pregunto, estupefacta:

¿Cómo puede existir alguien con semejante mal gusto?

Y a vos, adefesio que oficia de dueño de la sublime fuente, te pregunto, mientras te aprieto con fuerza el cuello y te sacudo como poseida:

¿Es que no poseés en tu diccionario de adefesio el significado, o la dferencia sutancial entre o agradable y desagradable?

¿En qué momento dejó tu cerebro de hacer sinapsis? ¿Qué es lo que te pasa?

16 comentarios:

Dos dijo...

¿Esta en un piso alto la fuente?
Digo, para tirarle monedas.
Si es mas allá del 4to piso no llego ni a palos.
Beso, rubia

M. (Una Ramera) dijo...

No, esta en un primer piso. Yo la veo desde la vereda de enfrente.
Tirale un matafuegos mejor

Beso para ti tambien

Leo dijo...

Tirá al dueño de esa porquería dentro de su propia fuente y ahogalo ahí mismo, por lo menos para él será una muerte digna, dentro de su amada fuente.

Saludos.

johi dijo...

dejalo en paz pobre!!!, realmente jode tanto tu precario y pedorro feng shui??...

pd: nada q ver con el tema...hoy t espere en el circobeef y no llegaste =P

Lucho dijo...

Además, esas mierditas gastan agua al re-pedo y no sirven para nada.
Propongo: una carta incitando al adefesio a cambiar su gusto. De no dar resultado esto, piedra desde abajo.

johi dijo...

uuff, quise poner SU precario...se entendio igual no?

Berenizz dijo...

Uy, pobre tipo! Imaginate el estado en el que está su vida para que se sienta súper teniendo una fuente en el balcón.
Yo cuando era chica tenía una mini mini pelopincho en el balcón, eso sí que era interesante jaja.

Besos!

M. (Una Ramera) dijo...

Leo, es una interesante opción. La vamos a considerar. Qué mejor que morir con dignidad!!

Johi, leí el priimer comment y no entendí nada (a esta hora y en este estado no me pidan más). Pensé que lo defendías. Su precario feng shui arruina el paisaje porteño. Yo pasé por ahí, pero es tuyo? Y firmé y todo!!!

Lucho, yo iría por la violencia seguro. Piedras. Pero no a él, a la fuente. La vamos descuartizando.

Berenizz, la pelopincho es algo incomparable. Jamás podría ser acusada de algo malo. Su estado es lamentable, supongo (de otra manera no se explica)

Besos

Laura dijo...

Cuidado con las piedras desde abajo porque ya sabemos el estado de las cosas de yeso, del 1er. piso para arriba, en la Ciudad de Buenos Aires. Sería lindo pensar que, si él de vez en cuando le prende la fuente y la coquetea, ella, de tanto en tanto, se vuelve una muchacha y lo recompensa de múltiples maneras. Digo, ésa sería la única y fantasiosa forma de justificar esa porquería en un balcón de Villa Crespo.

johi dijo...

el blog mio mio, no, no es...soy la RRPP =P, por decirlo de alguna manera, es de mi novio...

me gusta el "comentar", mas q el "postear" en mi propio blog...asiq m cuelgo de sus tetas, bueno bolas en este caso! =)

besos

Los amigos del duende dijo...

La palabra GRASA... es lo que mejor lo describe... ese tipo se sube a su auto y tiene todo absolutamente TUNEADO... luces por todos lados... un asco...

M. (Una Ramera) dijo...

Laura, tu hipotesis es una maravilla. Un verdadero canto al amor. Me encanto.

Johi, asi que sos RRPP! Pasare y dejare mas comentarios entonces. No puedo hacer menos. Entre otros, vos me sostenes el bloc.

Amigos del duende, GRASA. Claro que si. Es lo unico que lo resume.

Igual hoy me levante enamorada, solo me convence la hipotesis de Laura. Perdon, pero no puedo evitarlo. (je)

Besos

El gato vagabundo dijo...

Que porqueria ! Prefiero ir a una plaza con una fuente en serio, con musica en serio, y no esa pedorrada para disfrutar desde el living en sillitas de playa del año del orto.

Cosa de patasucias. Seguro que es dueño de un "todo por 2 pesos"

El gato vagabundo dijo...

O peor !!!! mecanico de motos !

M. (Una Ramera) dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
®omiNita dijo...

En Villa Crespo existe eso?!
En mi barrio?!
Dónde dónde que no me lo quiero perder!!!